Tras la amarga noche del juego contra Deportes Savio, Motagua recuperó la confianza con un triunfo a paso redoblado ante un Victoria de buenas intenciones porque no le hace daño a nadie.
Todo quedó plasmado apenas en 14 minutos. El Azul puso al Jaibo contra las cuerdas, primero por asistencia del Lobo al servir para que Welcome por el callejón derecho cruzara a un Bodden indefenso. Y luego, dos minutos después con un cabezazo intrépido de Diduch ante la marca de un contrario.
COMO UN JUEGO…
Si el choque se pudiese comparar con el tradicional jueguito de un chico y un grande, tendría que ser con el del Águila y el ratón.
Victoria jugó con muchos jóvenes, pero sin claridad, sin idea… sin orden. Motagua le puso un poquito más de ganas, metió el acelerador y así logró el 3-0 con un toque de cierre por parte de Diduch.
PASIVOS
Motagua concluyó el juego casi a medio vapor y pasando la pelota para un lado y otro. Ramón Maradiaga reconoció dos factores: “Bien por el resultado, no conforme con el rendimiento”.
También el DT aceptó que: “Motagua no puede jugar tan pasivo después de lograr el 2-0. Nos sirvió que Victoria falló dos opciones claras con Wilson Güity frente a Canales y otra de Edmilson que dio en los postes. Si anotan un gol, nos complican”.
Fuente: Diario Diez
